Es un mito que las patentes sirven para proteger solamente al inventor. De hecho, las patentes favorecen a las organizaciones grandes y burocráticas con mucho dinero en vez de a los verdaderos inventores.
A diferencia de los derechos de autor, que no valen nada, las patentes no están disponibles ni al alcance de todos. El costo promedio de una patente europea está alrededor de 30.000 euros. El precio de procesamiento por parte de la oficina de patentes es únicamente una pequeña fracción de ese precio. La parte más costosa es conseguir la ayuda de un abogado de patentes, y pagar por la traducción, a muchos idiomas, de la solicitud de la patente.

Para una gran compañía, 30.000 euros no son mayor cosa. Para un programador individual, es aproximadamente lo que gastaría en un carro (si no más), y 10 veces más de lo que gasta en sus equipos (computador, monitor, etc.). Para una pequeña o mediana empresa es un costo muy significativo, especialmente si la compañía necesita solicitar muchas patentes al año.

Incluso si una pequeña empresa adquiere una o más patentes, no las puede hacer valer frente a una gran compañía. La litigación de patentes es muy costosa, y las grandes compañías tienen abogados internos que las defienden contra demandas. El mayor problema, sin embargo, es que las grandes corporaciones tienen vastas cantidades de patentes, de tal manera que la pequeña empresa tiene que temer por contra-demandas.

"Un futuro start-up que no posea patentes propias será forzado a pagar cualquier precio que los gigantes escojan imponer. Ese precio puede ser alto: Las compañías establecidas tienen un interés en excluir futuros competidores"
Bill Gates (1991)
La gran compañía mirará los productos de la pequeña empresa para poder conseguir y denunciar la mayor cantidad posible de "violaciones" de patentes. Incluso si ninguna de ellas es justificada, el mero costo de la defensa puede sacar a la pequeña empresa fuera del mercado. Dada la escandalosa cantidad de patentes que varias grandes compañías tienen, la pequeña empresa no tendría siquiera la oportunidad de revisar anteriormente si tiene un conflicto con alguna de ellas.

Una pequeña empresa solamente puede hacer valer las patentes contra una gran compañía si no tiene productos propios. Si usted no tiene productos, entonces nadie puede perjudicarlo intentando sacar sus productos del mercado. Si lo único que tiene son patentes, y aparte de eso nada que perder, entonces definitivamente puede empezar muchos litigios. No obstante, un aspecto indeseable del sistema de patentes es que funciona mejor para mafiosos que no producen que para compañías verdaderamente innovadoras que crean productos con valor real.

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